3 may. 2010

El galimatazo

¡Hola de nuevo! Vaya, parece que al final estoy consiguiendo publicar más o menos con regularidad... Ya es todo un reto que haya publicado dos entradas en menos de una semana.

Supongo que ya la mayoría habrá ido a ver la película de Alicia en el País de las Maravillas, ¿verdad? Es una versión hecha por Disney sobre el libro de Lewis Carroll, Alicia a Través de Espejo, continuación del libro Alicia en el País de las Maravillas.


En la película, el sombrerero recita un poema bastante curioso, con palabras inventadas. A mí me sonaba, y le comenté a mi padre que nos habían hablado de él en clase para explicar un recurso literario, y que me preguntaba de quién sería. Él dijo que probablemente sería del mismo Lewis Carroll, ya que estaba en la película, pero yo dije que no tenía sentido que nos pusieran un ejemplo de un problema traducido. Se me ofendió todo, y como los dos somos unos cabezotas, ninguno cedió.

Hoy, un amigo mío me recordó una frase de ese poema para poder buscarlo en internet. Lo busqué. Apareció un artículo de la Wikipedia.

Es de Lewis Carrol (OTL), y se titula "Galimatazo" ("Jabberwocky" en el original). Está considerado uno de los mejores poemas sin sentido escritos. Y la verdad es que es una pasada de poema. Por cierto, compadezco al que tuvo que traducir un poema de palabras inventadas...


Galimatazo
Brillaba, brumeando negro, el sol;
agiliscosos giroscaban los limazones
banerrando por las váparas lejanas;
mimosos se fruncían los borogobios
mientras el momio rantas murgiflaba.
¡Cuídate del Galimatazo, hijo mío!
¡Guárdate de los dientes que trituran
Y de las zarpas que desgarran!
¡Cuidate del pájaro Jubo-Jubo y
que no te agarre el frumioso Zamarrajo!
Valiente empuñó el gladio vorpal;
a la hueste manzona acometió sin descanso;
luego, reposóse bajo el árbol del Tántamo
y quedóse sesudo contemplando...
Y así, mientras cavilaba firsuto.
¡¡Hete al Galimatazo, fuego en los ojos,
que surge hedoroso del bosque turgal
y se acerca raudo y borguejeando!!
¡Zis, zas y zas! Una y otra vez
zarandeó tijereteando el gladio vorpal!
Bien muerto dejó al monstruo, y con su testa
¡volvióse triunfante galompando!
¡¿Y hazlo muerto?! ¡¿Al Galimatazo?!
¡Ven a mis brazos, mancebo sonrisor!
¡Qué fragarante día! ¡Jujurujúu! ¡Jay, jay!
Carcajeó, anegado de alegría.
Pero brumeaba ya negro el sol
agiliscosos giroscaban los limazones
banerrando por las váparas lejanas,
mimosos se fruncian los borogobios
mientras el momio rantas necrofaba...

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